Aire acondicionado: cómo lograr un buen uso en materia de salud y energía

Lifestyle 31 de enero de 2019 Por
Limpiar los filtros y mantenerlos en 24°C no sólo es bueno para evitar irritación y alergias, sino también para cuidar el ambiente. Aquí, algunos consejos.
Aire acondicionado: cómo lograr un buen uso en materia de salud y energía
Aire acondicionado: cómo lograr un buen uso en materia de salud y energía

La actual alerta naranja y las altas temperaturas que se registran en todo el país llevan a que el aire acondicionado se vuelva el electrodoméstico más requerido. Más allá de una necesidad incuestionable para cuidarse y sentirse cómodo, con la alta demanda de energía se repiten los escenarios de cortes de suministro, así como también ciertos problemas de salud por demás molestos. ¿Cómo lograr un buen uso?
El doctor Claudio Parisi, Jefe de la División Alergias del Hospital Italiano, indicó aámbito.com que para evitar complicaciones irritativas, “lo ideal es mantener el aire a temperaturas de entre 22 y 24 °C (esta última es la ideal, por cuestiones energéticas) y realizar un mantenimiento del equipo todos los años antes del verano, no sólo en materia de revisión o carga de gas, sino también realizar una limpieza o renovación de filtros, algo que también debe hacerse en al aire acondicionado del auto”.

Para los ambientes de la casa y para evitar cambios bruscos, el médico recomendó que, de ser posible, la temperatura no solo sea la indicada, sino que también se mantenga constante, algo más factible de realizar con los nuevos aparatos que optimizan energía, señalizados con la letra A o los de tecnología superior.

¿Pero qué pasa si se duerme toda la noche con el aire prendido? Parisi señaló que la mayoría de las personas toleran bien tenerlo encendido durante todo el descanso, pero los problemas pueden aparecer cuando la temperatura está por debajo de los 22°C, o si los filtros están sucios. Y que quienes están más en riesgo de sufrir alguna molestia son aquellos con problemas respiratorios previos, como los que roncan o sufren rinitis o asma. “Algunos individuos pueden presentar irritación de la vía área superior, es decir de la nariz y de la faringe. Como el aparato seca el aire del ambiente, se asocia a cuadros de faringitis, resfríos y en algunos casos, bronquitis”, destacó. A su vez, puede pasar que si un paciente con asma no limpió los filtros puede sufrir una infección bacteriana o tener una crisis.

En cuanto a los ojos “las personas no deberían sentir molestias con el aire, porque de noche se mantienen cerrados, pero los que son alérgicos a los cambios bruscos de temperatura, pueden presentar síntomas de rinitis, como picazón en los ojos, así como también presentar mucosidad en la nariz o silbidos en el pecho”.

Por ende, hay que evitar el mal uso. “Hay quienes ponen el aire acondicionado a 18° y eso es perjudicial. Por último, no se debe menospreciar la limpieza, más si hablamos de aires acondicionados centrales que refrigeran a todo un edificio, porque la falta de higiene se asoció a ciertas infecciones bacterianas más graves”, concluyó.

Consejos para ahorrar energía

Lograr el uso inteligente de energía en épocas estivales motivó a la empresa Edenor a emitir una serie consejos, si de aire acondicionado se habla.

Fijar la temperatura de refrigeración a 24°C. No exagerar su uso. Aumentar un grado la temperatura del termostato del aire acondicionado permite un ahorro del 8%.
Instalar los equipos en circuitos eléctricos independientes, con conductores (cables) y dispositivos de protección adecuados. Y optar por los que tienen la capacidad adecuada para cada tipo de ambiente.
Cerrar puertas y ventanas, así evitará el ingreso de aire del exterior al ambiente climatizado.
El frío máximo no siempre es la mejor solución del entorno. No refrigerar en exceso y limite el uso sólo a las dependencias que lo necesitan.
Limpiar periódicamente los filtros para su buen funcionamiento.
Desconectar el acondicionador cuando no haya nadie en la vivienda o habitación que se está refrigerando.
Los colores claros en techos y paredes exteriores reflejan la radiación solar y, por lo tanto, evitan el calentamiento de los espacios interiores.
En muchos casos es posible combatir el calor basándose en un simple ventilador, cuyo consumo eléctrico es muy bajo.
De ser posible, programar los equipos para que se enciendan media hora antes de la llegada a la oficina. Apague el aire acondicionado después de la jornada laboral.

Te puede interesar